Ex–libris comenzó a publicarse hace 21 años por iniciativa de un grupo de jóvenes de la Universidad Nacional. La propuesta atrajo desde el principio a miembros de otras universidades y rápidamente se convirtió en un medio conocido por estudiantes de toda la ciudad.
Este blog es un espacio que propicia las noticias y eventos culturales en Bogotá.
miércoles, 9 de abril de 2014
Ex-Libris, una revista que permanece joven.
Ex–libris comenzó a publicarse hace 21 años por iniciativa de un grupo de jóvenes de la Universidad Nacional. La propuesta atrajo desde el principio a miembros de otras universidades y rápidamente se convirtió en un medio conocido por estudiantes de toda la ciudad.
martes, 8 de abril de 2014
10 películas que debe ver antes de graduarse según Augusto bernal
El cine a través de los años ha sido de gran importancia en la formación de ilustradores, escritores, diseñadores, publicistas, entre muchos otros. Por eso, el director de la escuela Black María, Augusto Bernal, hizo esta selección para Cartel Urbano, nutrida con 10 títulos que deben ser vistos antes de terminar la universidad.
Augusto Bernal, además de dirigir una importante escuela, es crítico e historiador de cine, y sociólogo de la Universidad Nacional. Fue director de la Cinemateca Distrital de Bogotá y del Departamento de Cine del Museo de Arte Moderno. Por si fuera poco, también escribió el libro “Rodrigo D. No futuro. Historias recobradas”.
Para alguien que ha dedicado su vida al cine, no debe ser fácil hacer una lista arbitraria con solo diez títulos. Sin embargo, Augusto cree que “estas diez películas son la representación de una sumatoria de deseos cinéfilos que servirán como guía para encontrar el verdadero valor de ser realizador a través del cine mismo. Véalas usted mismo e interprétalas en el quehacer que desarrolle. Sueñe y produzca”.
Por Augusto Bernal
EL CAMARÓGRAFO (Edward Sedgwick y Buster Keaton, USA, 1928)
LÉOLO (Jean-Claude Lauzon, CANADÁ, 1991)
TOTO EL HÉROE (Jaco Van Dormael, BÉLGICA, 1991)
LA CASA (Sharunas Bartas, LITUANIA, 1997)
RAIN (Joris Ivens y Mannus Franken, HOLANDA, 1927)
PEPOS (Jorge Aldana, COLOMBIA, 1985)
UNA SIMPLE HISTORIA (Marcel Hanoun, FRANCIA, 1959)
VAN GOGH (Maurice Pialat, 1991)
LOS FUSILES (Ruy Guerra, BRASIL, 1963)
EL EXTRAÑO CASO DE ANGÉLICA (Manoel de Oliveira, PORTUGAL, 2010)
si quieres saber un poco más sobre estas películas entra al siguiente link:http://www.cartelurbano.com/content/10-peliculas-que-debe-ver-antes-de-graduarse-segun-augusto-bernal
lunes, 7 de abril de 2014
Gao Xingjian llama a la revolución
El Nobel de literatura chino, autor de la novela La Montaña del Alma, habla en una de sus escasas entrevistas sobre las crisis de nuestro tiempo y exhorta a los creadores a construir un nuevo Renacimiento
Gao Xingjian
"Estamos en una crisis no solo económica y financiera, sino también social y de pensamiento, porque hemos quedado estancados en las ideologías del siglo XX. (...) Los intelectuales de todo el mundo deben abordar la realidad y poner en marcha un nuevo pensamiento, un nuevo renacimiento”.
El tono de voz con que Gao Xingjian hace este llamamiento no se parece al que tenía hace unos 15 minutos. Es más alto, comparado con su habitual suavidad. Acaba de dar otro paso en su análisis de la realidad que observa de manera discreta. Él, hombre del Renacimiento y primer Nobel de Literatura chino (2000), con ciudadanía francesa tras haberse exiliado en Francia en 1987, empezó esta conversación hablando de la sobreexposición de algunos autores. Su concepción del artista es otra.
“Mis obras son las que tienen que hablar al lector, al público. No yo con mis opiniones. No soy una estrella, ni un actor. Por eso evito estar siempre presente en los medios de comunicación. Me dedico a hacer lo que sé…”.
Algunos datos del Nobel
Gao Xingjian
(04/01/1940 - )
Nació el 4 de enero de 1940 en Ganzhou, provincia de Kiangxi, en la China oriental.
Hijo de un banquero y una actriz aficionada que fue la principal impulsora de sus primeras obras teatrales y novelas, escritas en la adolescencia, cuando realizó realizó la educación básica en escuelas populares.
Autor de "Discusión Preliminar sobre Arte y Ficción Moderna" (1981), "Señal de Alarma" (1982) y "El Hombre Salvaje" (1985). Tras un paréntesis en el que estuvo condenado al ostracismo, se radicó en 1987 en Francia tras publicar la obra "La Otra Orilla", que fue prohibida por el Gobierno chino. Entre su obra destaca "La montaña del Alma", donde retrata la búsqueda individual de sus raíces. "Parada de Autobús" es otra de sus grandes obras, que escribió cuando ingresó en el Grupo de Teatro del Pueblo.
Obras seleccionadas
Novelas
La Montaña del Alma
El libro de un hombre solo
En torno a la literatura
Una caña de pescar para el abuelo
Contra los ismos
Teatro
La Señal de Alarma
La Estación de Autobuses
El Salvaje
miércoles, 2 de abril de 2014
“LA BROCHA SE PASÓ”: PALOMINO
El pasado 29 de marzo, después de la polémica borrada de grafitis en la calle 26 de Bogotá, se organizó una jornada para volver a intervenir estos muros. Cartel Urbano registró el contrapunteo entre grafiteros y el general Rodolfo Palomino, director general de la Policía, quien al parecer fue quien ordenó taparlos. Breve crónica de una realidad con aerosoles, brochas y rodillos.
Por Sebastián Aldana Romero.
Fotografía: Alejandro Clark.
Fuente y texto completo: http://www.cartelurbano.com/content/%E2%80%9Cla-brocha-se-paso%E2%80%9D-palomino
Mayo será el mes de la música en Bogotá
Más de 20 artistas estarán en la capital, en el 'Festival de Festivales Bogotá vive la Música'.
Como una forma de fortalecer la programación cultural en Bogotá durante el primer semestre de este año, y teniendo en cuenta que durante junio y julio la atención de muchos capitalinos se concentrará en el Mundial de Fútbol que se realizará en Brasil, el Instituto Distrital de las Artes (Idartes) decidió ‘empaquetar’, en un gran ‘Festival de Festivales’, los ya tradicionales Salsa al Parque y Colombia al Parque, y complementarlo con la creación del Mundos de la Música, con artistas extranjeros.
Para conocer que eventos se realizaran ingrese aquí: http://www.eltiempo.com/entretenimiento/musica/mayo-sera-el-mes-de-la-musica-en-bogota_13769621-4
jueves, 27 de marzo de 2014
Octavio Paz en El Tiempo
El escritor Octavio Paz también es noticia para el periódico El Tiempo del día 27 de marzo del 2014, en su versión impresa; Harold Alvarado Tenorio nos comunica parte de la influencia que tuvo Octavio, como de su vida y de su escritura.
Octavio Paz cumpliría cien años
En 1914 nació el Nobel mexicano Octavio Paz. Harold A. Tenorio desentraña qué hay en su poesía.
T.S. Eliot, uno de los primeros poetas que leyó, le produjo a Octavio Paz (Mixcoac, 1914-1998) una gran impresión y le abrió las puertas de la poesía moderna. Eliot le habría mostrado la vía de reconciliación entre el mundo moderno y la tradición, enseñándole que el pasado está en el presente, el eterno ahora, donde en un instante confluyen ayer y mañana.
Paz nació y creció en una gigantesca casa donde su abuelo tenía una biblioteca de doce mil volúmenes. Un abuelo defensor de los derechos de los campesinos y autor de una de las primeras novelas mexicanas que tratan el tema. Su padre fue abogado y un influyente pionero en asuntos de reforma agraria, que acompañó a Emiliano Zapata durante la revolución y fue su representante en Estados Unidos.
A los diez años Paz estaba familiarizado con la literatura moderna de España y América, y con Novalis, Nietzsche y Marx. Estudió literatura en la Universidad de México pero se negó a graduarse, abandonando los estudios para ir a Yucatán donde fundó una escuela secundaria y descubrió por sí mismo el pasado de México.
Un par de poemas poemas de Octavio Paz:
Misterio
Relumbra el aire, relumbra,
el mediodía relumbra,
pero no veo al sol.
Y de presencia en presencia
todo se me transparenta,
pero no veo al sol.
Perdido en las transparencias
voy de reflejo a fulgor,
pero no veo al sol.
Y él en la luz se desnuda
y a cada esplendor pregunta,
pero no ve al sol.
Monologo
Bajo las rotas columnas,
entre la nada y el sueño,
cruzan mis horas insomnes
las sílabas de tu nombre.
Tu largo pelo rojizo,
relámpago del verano,
vibra con dulce violencia
en la espalda de la noche.
Corriente oscura del sueño
que mana entre rüinas
y te construye de nada:
amargas trenzas, olvido,
húmeda costa nocturna
donde se tiende y golpea
un mar sonámbulo, ciego.
martes, 25 de marzo de 2014
Literatura Musical: Los versos de James Joyce destinados a ser cantados
Joyce siempre fue un músico aficionado, amante de la ópera y los grandes románticos de épocas anteriores a la suya. Un tenor brillante, al igual que su talentoso padre, quien nunca pudo explotar su afición como cantante y gran músico destacado de Irlanda. Desde muy pequeño, Joyce gozó de una refinada educación musical, la cual germinó una sensibilidad tal, que a la edad de seis años era capaz de escuchar con amor cualquier ópera. Para la adolescencia, su voz alcanzaba un sentimiento entrañable en cada tonalidad de sus cuerdas vocales. Incluso se propuso la meta de participar en el concurso de Feis Ceoil, un festival de talentos admirables de la época en el que también destacó el músico, influencia y amigo de James, John McCormarck.
La música fue un elemento esencial y profundo en cada una de sus obras. Recordemos el laberinto de Ulysses y los episodios destacados como “Sirens”, un capítulo alucinante, refiriendo en todo momento la armonía musical. Joyce escribe algunas partituras también en su libroFinnegans Wake, como lo es la balada de “Persse O’Reilly” e incluso llegó a aventurarse en la contextura musical de la pieza “Bid Adieu”, del compositor Edmund Pendleton. Su gusto por la música era demasiado específico. Disfrutaba de la poesía isabelina y sus verdades dramáticas, aquella en la que encontraba grandes significados entre sus líneas cortas y sin embargo insondables. Es evidente que su estimulación musical se desarrolló por la esfera del canto y tal vez parte de esto fue lo que influenció su primer obra, Chamber Music, un compilado de 36 poemas sencillos pero claramente definidos por un ritmo y una armonía musical sensible por sí misma.
Pero así como la musicalidad en el lenguaje de Joyce fue primordial, la influencia que sus textos evocaron a músicos de todas las épocas fue aún más sorpresiva. Compositores como Georges Antheil y Samuel Barber fueron los primeros en dedicarle canciones ópera, allá por 1932. Posteriormente, los músicos vanguardistas introdujeron pistas de sonidos ambientales a sus obras: John Cage, obsesivo y fiel compositor de Finnegans Wake, y Pierre Boulez, quien alguna vez escribió, como fruto de su intenso amor por Ulysses, un ensayo en el cual demandaba una «nueva poética», una forma diferente de escuchar, afirmando que los músicos de su generación podían lograr lo que Joyce en la literatura. Luciano Berio también tuvo una profunda lealtad joyceana en ese tiempo, y destacó “Thema” como una de sus composiciones experimentales más importantes en la llamada música concreta, un collage de sonidos improvisados jugando con la abrumadora inspiración lírica del poeta.
Pero Joyce no ha quedado solamente como una influencia obsoleta. Canciones como Golden Hair reviven los hermosos versos de Chamber Music en una sutil y nostálgica interpretación de visiones oníricas. Joyce anhelaba que algún día las letras de esta obra fueran emblemas de melodías hermosas, las cuales quedaran vivas en la eternidad de un soneto hermoso y, hace no más de una década, se hizo presente el logro de dicho sueño aletargado: la compilación musical completa y totalmente contemporánea de esta primer obra de 1907. Al productor James Nicholls (Fire Records) se le ocurrió convertir los 36 poemas en obras musicales, las cuales son interpretadas por 36 artistas diferentes, destacando el proyecto de Lee Ranaldo (Sonic Youth): Text Of Light; la hermética banda de los 90: Mercury Rev; Bardo Pond, HTRK, y el minucioso proyecto de Peter Buck (REM): Minus 5, entre otros artistas. Es de admirar que la única regla de estas grabaciones fue dejar las letras intactas, puesto que la mayoría de estos artistas difieren en los géneros musicales fluctuantes y a la vez contradictorios, sin dejar de ser, en conjunto, una armonía deslumbrante.
El oído de un poeta parece ser el mismo que el de un músico. El virtuosismo lingüístico es tan importante como la simetría de una canción y es ésta una de las grandes razones por la cual James Joyce fue y debería ser valorado perpetuamente en el arte de los sonidos. “La belleza de la música, hay que escucharla dos veces”, hay que escucharla hoy, mañana y siempre.
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